¿Es pretencioso?

No quiero ser pretencioso llamando a este rincón de Internet "Esenciales". Pretendo, que no es poco, que esta recopilación de actividades y sensaciones se construya con la ayuda de todos y para todos. Nada mas lejos que intentar definir términos u orientar a alguien, cosa para la que me siento totalmente incapaz.

sábado 17 de julio de 2010

Saber esperar

Cuando se sabe que la única opción es dar tiempo al tiempo, lo mejor es eso, saber esperar.

¿Como le vas a pedir a un buen vino que envejezca en dos meses? ¿O a un arroz con leche que se haga en 5 minutos?
Las cosas necesitan su tiempo. No hay más.
Y cuando confiamos en algo. Lo que menos debe importarnos es el tiempo.
Todo llega, si debe llegar. Como se suele decir: "A su debido tiempo". Cuando todo encaje. Respetando el ritmo de cada uno, de cada cosa.

Mi madre siempre me decía, sin mucho éxito la verdad, que "La prisa nunca es buena consejera". Ahora, con el tiempo, sé que tenia razón.

Pero esta entrada no se titula "Esperar". Se titula "Saber esperar", que es muy diferente. Saber esperar con alegría, con el convencimiento de que es para bien. Sin angustias.

El emocionarse con algo, el quererlo ya, el vivir el momento: engancha.
¿Pero en el fondo lo importante es tener muchas vivencias a cien por hora o algunas menos pero bien vividas? Saboreándolas.

(Nota: Esta entrada la escribe un acelerado de nacimiento en vías de recuperación. Esperando disfrutar de la vida por calidad, no por cantidad.)

martes 5 de enero de 2010

No tener cosas a medias

Y puede tratarse tanto de tareas a medio hacer, esas para las que no encontramos "nunca" el momento. Esa llamada o ese mensaje que deberíamos haber enviado ya hace tiempo y que no tenemos claro del todo porque no lo hacemos de una vez ...

Pero también lo que tenemos a medias puede que sea algo del pasado que no hemos aclarado en nuestro interior, algo que aun no hemos digerido o que no nos hemos decidido a llevar hasta el final. O si es que no hay ninguna, ninguna, posibilidad, reconocerlo, aceptarlo, decidirnos a mirar en otra dirección.

A veces parece que nos guste dejar cosas a medias, incluso nos engañamos aduciéndolo a la pereza, cuando las más de las veces es por falta de confianza en nosotros mismos, por miedo, por una supuesta incapacidad ...

Resolver cosas pendientes y liberar el pensamiento, permitiéndonos a nosotros mismos emprender el camino de nuevo.

jueves 17 de diciembre de 2009

Diferenciar entre poder y dominación

Es importante sentirse poderoso. Ayuda a ir seguro por la vida, confiados en nosotros mismos, somos mucho más capaces. No hay nada peor que ir con miedo. Aunque ese es otro tema.

Poder y dominación, entonces.

Si necesitamos dominar a alguien para sentirnos poderos y mitigar el miedo, vamos por mal camino. Es buscar fuera lo que tendríamos que encontrar dentro. Muy en la linea de la felicidad, que la hemos de buscar dentro. Afuera solo encontraremos sucedáneos.

Me salen muchas cosas porque llevo tiempo sin escribir.

La prueba mas clara de poder bien conducido es cuando el poder que sentimos lo utilizamos para hacer sentir mejor a los demás, para que a su vez también se sientan mejor, más seguros, más poderosos.

El ansia de poder, en la mayor parte de los casos es reflejo de la propia inseguridad que se manifiesta en un ansia de demostrar que se es alguien, ya sea con amigos, empleados, pareja, súbditos, hijos, con quien tenga al alcance y sea en algún aspecto mas débil.
En resumen, el poder se ha de encontrar en uno mismo. Es el poder real.

domingo 19 de octubre de 2008

Evitar la esclavitud (o reconocer el amor)

Aunque suene raro, la esclavitud, no siempre nos quita libertad.


Me explico. Cuando nos embarcamos en una aventura con otra persona, quizás lo podríamos llamar un socio, lo hacemos para salir ganando algo. Para llegar a sitios donde no podríamos llegar solos.

Esos sitios son tan materiales como podría ser el montar un negocio o una familia, o tan intangibles como el éxito o la felicidad. De hecho, incluso podríamos incluir en esta enumeración las relaciones de pareja. Aunque no nos resulte cómodo reconocerlo, nos gusta vivir en pareja por que salimos ganando algo, ya sea material o inmaterial. Y aun sabiendo de la existencia del amor "químico", o ese enamoramiento total en el que sobran las justificaciones, normalmente sustentado por la pasión, aun en esos casos, tenemos el objetivo de vivir en un estado de embriagante felicidad.

Pongamos que tenemos éxito, que llegamos a ese destino, y aun más, queremos quedarnos ahí, nos vemos encadenados a esa persona, dulcemente encadenados, cierto. ¿Pero encadenados?

Y si es el caso que esa sociedad, esa pareja, funciona bastante bien, digo bastante, quizás haya algunas cosas que no vemos claras, que incluso nos podrían molestar en un momento dado. Quizás llegamos a tener la sensación de estar en algunos momentos esclavizados. De tener que aguantar esa relación a pesar de que no sea la óptima, sopesando que rompiéndola, aun perderíamos más. Un dilema, una situación, que nos da que pensar.

Que nos frena a dejar ese socio, esa pareja, para buscar a otro que nos parezca mejor. ¿Es el miedo, o es el amor?

¿Porque existe el amor no? ¿Es el que nos permite no sentirnos encadenados verdad? Si nos sentimos encadenados, quizás es que el amor no nos asiste.
 
¿O es que a eso no le podemos llamar esclavitud? Esclavitud es estar sometidos a los deseos de otra persona. ¿Esclavitud consentida podría seria más exacto?

O aun: ¿Esclavitud consentida inconscientemente?

Quizás ahí este la clave del amor.

domingo 12 de octubre de 2008

Poder decir las cosas

Incluso en voz alta, sin que nos ruborice. Decir a alguien que le quieres. O que no le aguantas. Poder hablar con las personas sin sentirnos expuestos, débiles.


Y si es que vemos a alguien que lo que necesita, hablar sin que se sienta ofendido, con cariño, solo por intentar ayudarle a reencontrar el camino.

Y nosotros mismos también nos lo debemos aplicar. Pero como receptores. Que se nos puedan decir las cosas claras. Sin que nos enoje. Aceptándolo si no llevamos la razón. Sabiendo escuchar y contestando con lo que nos genere ese comentario de manera constructiva. Procurando convertir el esfuerzo que ha hecho esa persona, por su generosidad, y armándose de valor, en algo que nos haga mejorar.

sábado 4 de octubre de 2008

No autoengañarse

Generalmente nos autoengañamos en mayor o menor medida.


No solo es no autoengañarse, simulando para uno mismo una realidad mejor a la que realmente es, ya que solo es eso, una simulación. La realidad sigue siendo la que es. Y de poco sirve cerrar los ojos ante ella.  Los desajustes seguirán estando ahí, no desaparecerán por que no los queramos ver.

Evidentemente, no es obra de un día. No nos desesperemos. El ajuste no suele ser fácil. Pero no por ello, hemos de dejar de intentar avanzar en ese sentido.

Y quizás el primer paso sea no poner más parches. A menos, si no podemos hacer que las cosas encajen mejor, intentemos no añadir más piezas a este complicado puzzle de deseos, necesidades y realidad.

sábado 27 de septiembre de 2008

Claro que me sigue interesando

Intentar concretar cosas esenciales para vivir en mejores condiciones, pero ahora me asaltó otro tema que me ha dado para un par, de momento solo un par, de reflexiones.

Es el asunto de la espera. El esperar que esta tan arraigado a nuestra manera de proceder.

Esas reflexiones las he puesto en un blog separado que he llamado ¿Aun esperas?

Miedo a exponerse

Aunque parezca paradójico, teniendo un blog, me refiero, que puede ser leído por gente muy dispar, a veces te sientes limitado al escribir por lo que pensaran de ti.

Se trata de escribir para sentirte mejor contigo mismo, para aclarar tus propias ideas, y si se hace en publico, para intentar recibir algún comentario que te de otro punto de vista, o simplemente que te de nuevas pistas.

Reconozco que en algunas entradas anteriores, y es cierto ya so de hace un tiempo por que precisamente esa situación de desconfianza en mi mismo de dejo sin escribir unos meses, desconfianza en mi capacidad para pensar correctamente, o al menos a expresarme correctamente, me traicioné a mi mismo, al escribir cosas que no eran las que pensaba realmente, por creer que iba a ser leído y por miedo, no fui sincero conmigo mismo. Y eso seguro que se noto.

sábado 3 de mayo de 2008

Abrazar

El otro día le di vueltas a "besar". Abrazar es un asunto completamente diferente.

Aunque hay besos que se pueden alargar, normalmente en ese caso se trata de besos muy especiales. Los besos son cortos, como una píldora. Hablan con frases muy, pero que muy cortas. A veces solo un par de palabras.

En cambio un abrazo puede continuar, se podría decir que sin un limite claro. Particularmente preferiría alargarlos. Dejarse, abandonarse. Ser el abrazo. Dejar que el abrazo te llegue, te inunde, y a la vez procurar que tu cuerpo sea como un emisor para que algo tuyo llegue a la otra persona.

Desde luego que no todos los abrazos son iguales, del mismo modo que hablamos de una manera diferente a cada persona, también el abrazo sera diferente. Diferente pero en ningún caso falto de valor para nadie.

Un abrazo recompensa. No deja indiferente. Un beso puede ser como una brisa o como una tormenta, pero puede irse tan rápido como llego. Un abrazo deja una sensación, un recuerdo, duradero.

lunes 28 de abril de 2008

Haber besado

Para conocer la sensación. Sensaciones, normalmente mas de una, entrelazadas. Y mensajes. Cada beso debería decir algo. Y aunque quizás es mucho pedir, cada beso debería decir, decirnos, lo que necesitamos en cada momento. Decir lo que el otro necesita.

El valor del beso solo es comparable a la responsabilidad que supone besar a alguien. Me refiero claro esta al beso de amor romántico. Aunque seguramente seria valido para los otros besos.

Hay un antes y un después del besar a una persona. Al menos si se ha besado a conciencia, como decía antes. Cambia la relación entre esas dos personas. Para bien o para mal, un beso no se puede borrar. Si un beso se borra, es prueba de que se dio sin convencimiento. Que por desgracia, también se puede, aunque normalmente mas adelante producirá algún tipo de remordimientos.

Cada beso es nuevo, o así debería ser. Si el besar se convierte en un acto reflejo, por compromiso o de costumbre, es que estamos echando a perder oportunidades de demostrar nuestro cariño. Si besamos a la ligera seguramente es que no tenemos cariño que demostrar.