¿Es pretencioso?

Sería pretencioso intentar iluminar a nadie. Solo puedo hablar por mí. Pero me sentiría bien si mi experiencia pudiera ayudar a alguien.

29 de agosto de 2007

Dominar nuestros pensamientos

Cuantas veces nos ha pasado que nos quedemos enganchados en pensamientos que no nos llevan a ninguna parte. Es mas, que nos pueden acabar abriendo antiguas heridas.

Y el caso es que lo sabemos. Los acabamos reconociendo. Y aun así caemos en el error de seguir dándole vueltas a "esas" ideas.

Reconozco que no es fácil. A mi me ha costado lo mio, pero ahora lo tengo más o menos controlado. He desarrollado algunas estrategias para poder, si no tener control de mis pensamientos, al menos, diluirlos, distraerlos, entretener la mente en otras cosas. Desde escribir, hacer deporte, escuchar música muy alta, o si no hay mas remedio forzarme pensar en asuntos, a veces puede que con pinta de inútiles a primera vista, pero al menos inofensivos.

Cada uno puede encontrar su propia estrategia, pero es importante es reconocer el momento peligroso y reaccionar a tiempo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que te refieres a los pensamientos que nos hacen sentir mal: darle vueltas a una decisión que, con el paso del tiempo, vemos que no ha sido del todo correcta; rememorar acciones de las que no nos sentimos orgullosos; pensar en círculo sin obtener una línea clara de razonamiento,... Reconozco que la presencia de estos "pensamientos" pueden provocarnos en ocasiones tristeza, inoperancia, falta de acción... en esos casos, estoy de acuerdo que cierto control sobre los mismos es necesario, pero dudo que existan pensamientos que no nos lleven a alguna parte por lo que disiento en cuanto a lo de fabricar estrategias para evitarlos. Más bien creo que, al igual que la única manera de resolver los problemas es enfrentarnos a ellos, también debemos dejar que esos pensamientos recurrentes fluyan naturalmente y seamos capaces de hacerles frente. Propongo "quererlos" (son nuestros!) desarrollarlos (desde diferentes perspectivas, poniéndolos del derecho y del revés) concluirlos... o no... divagar me parece tan excitante!. A lo mejor, de esta manera, nos lleven a alguna parte...

Victor dijo...

Dominar los pensamientos es tener control sobre uno mismo, o al menos eso creo yo. Hay veces en las que uno se encuentra muy solo, absolutamente solo. No importa cuánta gente haya alrededor, no importa cuántas personas estén a tu lado. Simplemente estás tú sólo y es en ese justo momento cuando te escuchas a ti mismo por primera vez, cuando empiezas a conocer a quien has de compartir tu vida, porque has de saber vivir contigo mismo, aceptarte y disfrutar del camino que juntos emprendéis. Es cuando estás verdaderamente solo cuando aprendes a escucharte, a conocerte, a controlarte y finalmente a dominarte. Es cuando descubres que es mucho más fácil ser feliz que hacer infeliz. Que es infinitamente más sencillo amar que odiar.

Anónimo dijo...

"es mucho más fácil ser feliz que hacer infeliz. Que es infinitamente más sencillo amar que odiar."

Que difícil es aprender esto y saber diluir esos pensamientos